La sentencia del Tribunal Supremo en el caso Mullin contra Doe redefine el estatuto de protección temporal para haitianos y sirios

La reciente sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos en el caso Mullin contra Doe supone una de las resoluciones más importantes de los últimos años en materia de inmigración, con consecuencias inmediatas para cientos de miles de personas que han dependido del Estatus de Protección Temporal (TPS) para vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos.

En una sentencia de 6 a 3 dictada el 25 de junio de 2026, el Tribunal sostuvo que la Ley de Inmigración y Nacionalidad impide en gran medida que los tribunales federales revisen las decisiones del Departamento de Seguridad Nacional relativas a la designación, prórroga o revocación del TPS para un país concreto. El Tribunal concluyó asimismo que era poco probable que los demandantes prosperaran en su alegación constitucional, según la cual la revocación de la designación del TPS para Haití estaba motivada por la discriminación racial. En consecuencia, el Tribunal anuló las órdenes de los tribunales inferiores que habían retrasado la revocación del TPS para Haití y Siria mientras el litigio estaba pendiente.

Lo que dictaminó el Tribunal

La cuestión jurídica fundamental no era si las condiciones en Haití o Siria siguen siendo peligrosas. Más bien, el Tribunal abordó la cuestión de quién tiene la competencia para determinar eso.

La mayoría concluyó que el Congreso otorgó al secretario de Seguridad Nacional una discrecionalidad excepcionalmente amplia en materia de designaciones del TPS y limitó expresamente el control judicial de dichas decisiones. Aunque, en teoría, siguen existiendo la posibilidad de interponer recursos de inconstitucionalidad, el Tribunal señaló que tales recursos se enfrentarán a una elevada carga probatoria.

Para los profesionales del ámbito de la inmigración, la resolución confirma que, por lo general, los tribunales no actuarán como órgano de control de las decisiones del DHS de poner fin a las designaciones de TPS, salvo que se produzcan violaciones constitucionales extraordinarias.

Repercusiones inmediatas para los beneficiarios del TPS de Haití y Siria

Para los ciudadanos de Haití y Siria que actualmente gozan de protección en virtud del TPS, las consecuencias prácticas son considerables.

El TPS ha permitido a los beneficiarios permanecer legalmente en Estados Unidos, obtener autorización para trabajar y formar familias, crear empresas y desarrollar sus carreras profesionales —muchos de ellos desde hace más de una década—. Ahora que el Tribunal Supremo ha autorizado que se lleven a cabo las rescisiones, muchos beneficiarios del TPS se enfrentan a la posibilidad de perder tanto su autorización legal para trabajar como la protección frente a la expulsión, a menos que cumplan los requisitos para acogerse a otra forma de protección migratoria.

La sentencia no somete automáticamente a todos los haitianos o sirios titulares de TPS a un procedimiento de expulsión. Tampoco elimina otras posibles opciones en materia de inmigración. Sin embargo, restringe considerablemente una de las principales vías legales que habían retrasado la aplicación de las decisiones del Gobierno relativas a la revocación de dicho estatus.

Por qué esta decisión es importante más allá de Haití y Siria

Aunque el caso Mullin contra Doe se centró específicamente en las designaciones del TPS para Haití y Siria, sus implicaciones van mucho más allá.

La interpretación que ha hecho el Tribunal de la ley sobre el TPS sienta un precedente en el que podrán basarse las futuras administraciones —independientemente de su afiliación política— a la hora de revocar las designaciones de TPS para otros países. Dado que el Tribunal ha interpretado de forma amplia la disposición relativa al control judicial, es probable que las futuras impugnaciones basadas únicamente en supuestas violaciones de la Ley de Procedimiento Administrativo se enfrenten a obstáculos importantes.

En el caso de los abogados que representan a beneficiarios del TPS procedentes de otros países designados, es posible que el enfoque se aleje cada vez más de impugnar las propias decisiones de designación del Gobierno y se centre más bien en identificar formas alternativas de protección en materia de inmigración.

Es posible que existan otras opciones de inmigración

Las personas que actualmente se acogen al TPS no deben dar por sentado que la pérdida de dicho estatus implica necesariamente que hayan agotado sus opciones en materia de inmigración.

En función de las circunstancias de cada caso, las posibles alternativas pueden incluir:

  • Solicitudes de inmigración por motivos familiares

  • Inmigración por motivos laborales

  • Ajuste de estatus para los solicitantes que cumplan los requisitos

  • Asilo o protecciones humanitarias relacionadas

  • Estatus especial de menor inmigrante (cuando proceda)

  • Visados U, visados T o protección en virtud de la Ley contra la Violencia hacia las Mujeres (VAWA)

  • Anulación de la expulsión u otras medidas de protección disponibles durante los procedimientos de inmigración

Cada una de estas opciones tiene requisitos de elegibilidad, plazos de presentación y consideraciones estratégicas específicos. Es fundamental realizar una evaluación jurídica exhaustiva antes de que caduquen los beneficios del TPS.

La importancia de actuar a tiempo

Una de las lecciones más importantes que se desprenden del caso Mullin contra Doe es que el TPS ya no debe considerarse una garantía a largo plazo mientras se desarrolla el litigio. Las personas que hayan confiado en los recursos judiciales en curso para mantener su estatus deberían, en su lugar, empezar a valorar estrategias alternativas en materia de inmigración lo antes posible.

Esperar a que caduque el permiso de trabajo —o a que se inicien los trámites de expulsión— puede hacer que se pierdan oportunidades que están disponibles en la actualidad.

Cómo puede ayudarle nuestro bufete

Si usted o algún miembro de su familia cuenta actualmente con el TPS (Estatus de Protección Temporal) por motivos relacionados con Haití o Siria, ahora es el momento de revisar su historial migratorio y estudiar si existe alguna otra vía para obtener un estatus legal.

Nuestros abogados prestan asistencia a los beneficiarios del TPS mediante evaluaciones individualizadas de sus casos, el análisis de opciones alternativas en materia de inmigración, la preparación de solicitudes de autorización de trabajo cuando procede y el desarrollo de estrategias para mantener su situación legal siempre que sea posible.

Cada caso es único. La sentencia del Tribunal Supremo cambia el panorama jurídico, pero no elimina todas las vías de recurso. La planificación temprana y el asesoramiento jurídico personalizado siguen siendo las mejores herramientas para proteger su futuro en Estados Unidos.

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